Muere el maestro Henry Hierro, el genio que elevó el merengue a otro nivel en los 80
La música dominicana despide a uno de sus más grandes exponentes: Henry Hierro, un hombre que vivió, soñó y respiró merengue. Cantante, compositor, productor y arreglista, Hierro fue mucho más que una voz: fue un músico de alma completa, un maestro que transformó el merengue tradicional en una orquesta afinada de ritmo, técnica y sentimiento.
Su deceso se produjo a las 7:30 de la mañana de este lunes, tras complicaciones de cáncer y falla cardíaca.
Nacido en República Dominicana y formado musicalmente en la ciudad de Nueva York, Henry Hierro llevó el nombre de su país con orgullo. Estudió en la prestigiosa New York School of Music, donde aprendió armonía, piano, guitarra y dirección musical. Esa formación lo convirtió en uno de los pocos músicos populares dominicanos con preparación académica formal, algo que se reflejó en la calidad de sus arreglos y su sonido inconfundible.
El arquitecto del merengue moderno
A principios de los años ochenta, Henry se unió al también legendario Víctor Roque para fundar La Gran Manzana, una de las orquestas más influyentes del merengue moderno. Desde allí, comenzó a dejar su huella como arreglista, pianista y director musical, elevando el nivel del merengue a nuevas alturas con armonías sofisticadas, arreglos orquestales y un estilo propio que conquistó tanto al público dominicano como a la diáspora en Nueva York.
De su talento nacieron temas que hoy forman parte de la historia musical del país: “La Banda”, “A Millón”, “La Rosa Blanca”, “Mentirosa”, “Tus Besos”, “Comparona”, “Mi Pianito”, “Vamos a Beber” y muchos otros que llenaron pistas de baile dentro y fuera del país.
Sus discos, como “Volví con mi pianito”, “A Hierrazo Limpio” y “Bacharengue”, mostraron la versatilidad de un artista que sabía combinar la potencia del merengue clásico con la elegancia de los arreglos modernos.