La UCO investiga el ‘pitufeo’ en la trama corrupta de la Diputación de Almería
El pasado 19 de noviembre, solo un día después de que fuera detenido el entonces presidente de la Diputación Provincial de Almería, el popular Javier Aureliano García Molina, por su presunta implicación en una trama de corrupción, agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil interrogaron como testigos a una veintena de personas. Además de empresarios y gestores de diferentes mercantiles que tuvieron vínculos con las sociedades de la supuesta trama, aquella jornada también declararon dos empleadas de hogar, cinco inquilinos, el dueño de una agencia de viajes y propietarios de parcelas. A todos ellos, los investigadores les preguntaron si el político del PP les pagaba sus servicios, les cobraba el alquiler o quiso adquirir sus propiedades con dinero en efectivo, según se recoge en las actas levantadas por sus declaraciones y a las que ha tenido acceso EL PAÍS.