La investigación de la nueva trama corrupta extiende las sospechas sobre Cerdán
La desarticulación el pasado martes de una trama de corrupción que supuestamente había anidado en la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y otras entidades públicas extiende una nueva sombra de sospecha sobre el ex secretario de Organización del PSOE Santos Cerdán, aunque por ahora no figura entre los investigados. Los tres presuntos cabecillas de la trama detenidos ―el empresario vasco Joseba Antxon Alonso, la exmilitante socialista Leire Díez y el expresidente de la SEPI Vicente Fernández Garrido― tienen algún tipo de vínculo con el exdirigente del PSOE. Además, en las pesquisas vuelve a poner el foco en la empresa Servinabar 2000, de la que supuestamente Cerdán tiene el 45% de las participaciones y que ya aparecía en el epicentro de la causa que instruye el Tribunal Supremo y en la que, junto al político navarro, está imputado el exministro socialista José Luis Ábalos. Los agentes volvieron a registrar este jueves la sede en Pamplona de este mercantil, como ya habían hecho en junio por la causa del Supremo.