El “canibalismo interno” se extiende en el PSOE a la espera del día después de Sánchez
Hace poco más de un año el PSOE cerró su 41º Congreso Federal en Sevilla con un mensaje del reelegido secretario general, Pedro Sánchez, a la ofensiva, intentando elevar la moral de los socialistas en un momento muy difícil por una agenda judicial muy intensa. La situación ahora es peor, mucho peor. En la foto de la comisión ejecutiva federal ya no está el entonces secretario de Organización, Santos Cerdán, ni su antecesor, José Luis Ábalos, ambos imputados por corrupción. Las investigaciones judiciales se multiplican y, en la cúspide de este montón de desechos, el caso Paco Salazar, otro hombre del presidente, acusado de acoso sexual y abuso de poder.