El año de la gran reversión de alianzas
Observado el año transcurrido, una noticia basta para situarlo como emblema de nuestra época: en 2025, Estados Unidos ha roto su vieja alianza de 80 años con Europa, probablemente la de mayor duración de la historia. Las tropas estadounidenses no han hecho las maletas, ni han echado el cerrojo de ninguna de sus bases, al menos todavía. La Alianza Atlántica sigue existiendo sobre el papel, con su secretario general deshaciéndose en elogios para apaciguar a Donald Trump y evitar una ruptura escandalosa. Pero nadie puede llamarse a engaño tras los 11 meses de esta segunda presidencia trumpista, acreditada por su hostilidad hacia los europeos y su acercamiento a Rusia. Es dudoso a estas alturas que el Artículo 5 del Tratado Atlántico sobre la solidaridad colectiva ante un ataque exterior sea algo más que una vacía declaración.