Sánchez prepara un giro para recuperar el control de la agenda y afrontar un difícil 2026
El final de 2025, un año político muy complejo para el Gobierno, no podía ser más duro y a la vez más contradictorio. El Ejecutivo termina la temporada contra las cuerdas, con una derrota demoledora en Extremadura, donde el 60% ha votado a la derecha y ultraderecha, algo impensable hace solo dos años, cuando Guillermo Fernández Vara aún ganó las elecciones por poco, y con varios frentes judiciales muy delicados abiertos en canal. Pero a la vez los datos económicos siguen mejorando, España es citada como ejemplo de éxito, el empleo sigue alcanzando cifras récord, la bolsa y la recaudación fiscal también, y el Ejecutivo termina el año subiendo mucho las pensiones —hasta un 11% las mínimas— y el sueldo de los funcionarios y se prepara para un aumento significativo del salario mínimo en las primeras semanas del nuevo año.