Ábalos se “arrepiente” de no dejar antes el escaño y dilata la causa en la que se le investiga junto a Cerdán
El que fuera hombre fuerte de Pedro Sánchez en PSOE se sentó por primera vez en un escaño del Congreso de los Diputados en 2009. Este miércoles, 17 años después, José Luis Ábalos ha renunciado al único espacio político al que todavía se aferraba desde la prisión de Soto del Real, en Madrid. Ábalos deja su escaño, ya fuera del PSOE —el partido en el que militaba desde 1995 le suspendió en febrero de 2024—, y se prepara para afrontar el juicio por el caso mascarillas en el Tribunal Supremo, por el que la Fiscalía le pide 24 años de prisión. El ya exdiputado confiesa a su entorno que está “arrepentido” de no haber renunciado antes a su escaño, como le había recomendado su primer abogado, José Aníbal Álvarez, porque admite ahora que habría tenido más opciones de eludir la prisión provisional en la que se encuentra. El juicio por esa causa se mantendrá como estaba previsto, pero el cambio de condición de Ábalos afectará directamente a la línea de investigación sobre los amaños de obra pública en el Ministerio de Transportes, por los que está imputado el también ex secretario de Organización Santos Cerdán. Esta causa se irá a la Audiencia Nacional donde previsiblemente se dilatará durante años.