El último gran escudo de Sánchez
Óscar Puente no para de decir estos días que en este momento no le importa nada su carrera política. El ministro de Transportes, responsable máximo de gestionar las dramáticas consecuencias del primer accidente mortal de la alta velocidad española, que ya se ha cobrado 46 vidas, está concentrado en cosas más complicadas y más urgentes, explica. Tiene una investigación abierta sobre las causas del accidente muy delicada, con 46 familias que exigen “la verdad”, y la promesa de Pedro Sánchez de ofrecérsela. Tiene la línea Madrid-Sevilla bloqueada. Tiene retrasos de horas en la de Madrid-Barcelona. Tiene Rodalíes al borde del colapso después de otro accidente mortal. Pero aunque él no le dedique tiempo, a su alrededor, en el Gobierno y en el PSOE, hay mucha gente preocupada: ¿sobrevivirá políticamente Puente a una tragedia como esta?