La Guardia Civil interroga al operador del centro de control que autorizó al AVE a seguir el recorrido, pese a que el Iryo seguía parado
Primero, localizar e identificar a las víctimas y atender a los heridos. Después, determinar las causas del siniestro y las posibles responsabilidades penales. La Guardia Civil ha desplegado un amplio dispositivo en el que participan más de 300 efectivos de diversas unidades en la zona en la que se ha producido el tráfico de accidente ferroviario de Urda (Toledo) en el que han muerto al menos 68 personas. En el marco del operativo, similar al que se puso en marcha el pasado enero en Adamuz (Córdoba) cuando se produjo un siniestro similar en el que hubo 46 fallecidos, varios agentes han interrogado ya al operario del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) que, supuestamente, autorizó reiniciar la marcha al tren AVE de Renfe que minutos después impactó con el Iryo que estaba detenido en la vía.