La estrategia de Abascal: Agitar el miedo a los migrantes para ganar voto femenino y explotar las contradicciones de Feijóo
Hacía dos meses que el líder de Vox, Santiago Abascal, no tenía ocasión de mantener un cara a cara con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. En este tiempo han pasado muchas cosas; entre otras, la peor ola de incendios forestales que ha sufrido España en tres décadas o la apertura de juicio oral al fiscal general del Estado, un hecho sin precedentes que se confirmó la víspera del debate. Sin embargo, Abascal prefirió aprovechar toda la atención mediática que concentra la sesión de control al Gobierno para poner los focos en otro asunto: la amenaza para la seguridad de las mujeres que, según predica, supone la “inmigración irregular”.
La ausencia de primeras espadas desluce el gran mitin de los Patriotas europeos
El cartel del gran mitin que Vox celebra este domingo en el Palacio Vistalegre, antigua plaza de toros en el barrio madrileño de Carabanchel, ha quedado deslucido por la ausencia de los primeros espadas de la ultraderecha mundial. A la baja del presidente argentino Javier Milei, debido al batacazo electoral de su partido en las elecciones de Buenos Aires, se han sumado en las últimas horas las de la francesa Marine Le Pen, el húngaro Viktor Orbán e incluso el portugués André Ventura, presentes en otras ocasiones en Madrid. Vox, que no ha informado de quiénes serán finalmente los oradores internacionales, confía en llenar el aforo de más de 10.000 espectadores con decenas de autobuses que traerán gratuitamente a simpatizantes del partido desde distintos puntos de España. La primera jornada del evento, bajo el lema ‘Comienza la Reconquista’, se ha cubierto este sábado con mesas redondas contra la inmigración irregular y las instituciones europeas en las que han intervenido representantes de los partidos del grupo Patriotas en el Parlamento europeo y de sus homólogos latinoamericanos, mientras la mayoría del público deambulaba por los puestos donde se ofrecían productos típicos de las 52 provincias españolas; incluido el de Zamora, con dos maniquíes a tamaño natural disfrazados de nazarenos.