Anatomía de un gabinete de crisis fallido: 155 muertos y 15.000 llamadas antes de lanzarse la alerta por la dana
Cuando comenzó la reunión del Cecopi ya habían fallecido una decena de personas a consecuencia de la dana. Eran las cinco de la tarde y 29 representantes de instituciones municipales, autonómicas y estatales discutían sobre cómo abordar la situación. En ese momento, solo un camionero había desaparecido mientras conducía hasta L’Alcúdia, pero el 112 ya había acumulado 9.461 llamadas de auxilio, los telefonistas eran conscientes de que decenas de ciudadanos se estaban ahogando, la Aemet y la Confederación Hidrológica del Júcar (CHJ) enviaban avisos y los medios de comunicación informaban de la catástrofe. Pese a estos datos, los miembros del Cecopi (Centro de Coordinación Operativa Integrado) dudaban si enviar un mensaje de alarma a los móviles de la población. Se demoraron más de tres horas debatiendo sobre ello hasta que finalmente decidieron lanzar el ES-Alert a las 20.11, pero ya era demasiado tarde. En ese punto, 155 personas habían fallecido y otras 37 estaban en una situación insalvable, según una investigación de este periódico. Además, las indicaciones del mensaje resultaban inútiles, pues solo recomendaba que la población no realizara desplazamientos y la mayoría de las muertes (el 60%) se producirían en las viviendas, garajes y centros de ancianos. La reunión se alargaría, con parones, hasta la medianoche, cuando la suma total de víctimas superaba las 200. Un dato que se conocería días después.