Años en la clandestinidad: el camino imposible de los inmigrantes sin papeles en España
La piel curtida por el sol le suma varios años más de los que tiene. Aunque llegó a Madrid con el vigor de los treinta hace 15 años, hoy a sus 45, su cuerpo revela una fatiga agravada además por las secuelas de una covid que lo postró en cama durante meses. Grias Uddin, nacido en un pueblo de Bangladés, se ha pasado la última década y media buscándose la vida sobre el asfalto, vendiendo latas de cerveza, gaseosa y agua a turistas y peatones en las plazas céntricas madrileñas, a unos 8.500 kilómetros de donde nació. Aunque todo este tiempo ha estado aquí, para el Estado no existe. Ha vivido sin papeles, fuera del radar de la Administración. Nunca ha tenido un permiso o una autorización de residencia legal en un país que también es el suyo. Eso podría estar a punto de cambiar.