Así fue el accidente minuto a minuto desde el vagón cuatro del Alvia: “Cuando la Guardia Civil y los del tren Iryo nos vieron no daban crédito”
Lola Beltrán llega a la estación de Atocha con sus dos amigas. Las tres han salido hace unas horas de la oposición a funcionarios de prisiones. Son las seis de la tarde del domingo. El tren Alvia, con destino a Huelva, su casa, se pone en marcha. Es el último del día. Los onubenses que siempre viajan a Madrid terminan sus planes a esa hora. Lola decide cambiarse de asiento. Iba en el vagón tres, pero se coloca en el cuatro, muy cerca de su amiga Rocío Flores, de 31 años. Elena Fragio, de 29, la otra compañera, decide quedarse en el suyo, el uno. No hay más razón que las butacas: son más grandes y para un trayecto de casi cinco horas cree que estará más cómoda. Las tres tienen un grupo de WhatsApp que se llama “Futuras funcionarias”. Rocío escribe a las 18.35: