Bruselas planea limitar la inversión de China en coches eléctricos, baterías y energía fotovoltaica
La Comisión Europea quiere que las inversiones extranjeras en los sectores industriales estratégicos aporten valor añadido, que no se limiten solo a instalaciones en las que se ensamblan las piezas de alta tecnología fabricadas en otros países y lograr así la etiqueta made in Europe para saltarse aranceles. Para esto, Bruselas está elaborando un proyecto legal en el que planea incluir condiciones mínimas a esos inversores. La nacionalidad de estos no se detalla, pero se intuye: China. Quiere exigirles que creen sociedades conjuntas en las que no controlen más del 49% del capital a las que transfieran derechos de propiedad intelectual, innovaciones o tecnología y en las que al menos la mitad de los trabajadores “en todas las categorías de la plantilla” sean europeos, según el proyecto de norma para la aceleración de la industria que el Ejecutivo comunitario prevé aprobar el próximo 25 de febrero, al que ha tenido acceso EL PAÍS.