Christian, el ultra racista de Mataró que ordenaba la “caza” del magrebí en Torre Pacheco
“Estamos hasta los cojones de los moros”. Esta es una de las expresiones más suaves de las que Christian Lupiáñez gritó, megáfono en mano, el pasado 6 de mayo en una manifestación en el barrio de Cerdanyola de Mataró (Barcelona). La marcha, que en teoría era contra la inseguridad, recorrió uno de los barrios con más vecinos migrantes de este municipio, y la convocó un militante de Vox. La protesta acabó concentrando a los líderes del partido ultra de Abascal en uno de los barrios más deprimidos de la comarca del Maresme y de la provincia de Barcelona. Los de Vox se manifestaron a gritos junto a bares de kebab, locutorios y carnicerías halal. Se concentraron unas decenas de activistas xenófobos habituales junto a una docena de individuos a los que algunos de los asistentes, calificaron de “los más ultras entre los ultras” y que se distinguían por su indumentaria militar. Estas personas desplegaron una pancarta en la que se leía remigration (algo así como “migrar de regreso al lugar de origen”, un eufemismo de deportación) junto con el dibujo de un avión.