Citas de Quirón a las cuatro de la madrugada para hacer caja con la lista de espera pública: las pruebas de un sistema roto
A veces la Comunidad de Madrid guarda un extraño silencio sobre las decisiones que toma en su sanidad. Por ejemplo, a partir de 2019 varios hospitales públicos gestionados por la empresa Quirónsalud comenzaron a citar a pacientes para hacerles resonancias en un nuevo turno de madrugada. Sus máquinas funcionan sin descanso, como las de una fábrica que nunca deja de producir. Pasada la medianoche del sábado en el Hospital de Villalba, en la sierra, los pacientes entraban a la sala de espera tras pasar por un pasillo y una recepción desiertos en los que solo se escuchaba un zumbido eléctrico. “Parecía que yo era la protagonista de una película de miedo”, decía Karen Angove, de 51 años, mientras esperaba su turno. “Pensé que abajo en el sótano había una morgue”.