De Nevenka a la edil de Móstoles, claves de un caso que repite patrones machistas 26 años después
“Vete a casa, habla con tu marido”, “que tu padre no lo pase mal”, le dijo Ana Millán, vicesecretaria de Organización del PP y vicepresidenta de la Asamblea de Madrid, a la edil de Móstoles que acudió a ella, a la estructura del partido, para denunciar de forma interna el acoso sexual y laboral, continuado al que la estaba sometiendo Manuel Bautista, el alcalde de esa ciudad madrileña. No son tres frases aleatorias. Reflejan parte de un patrón que se repite en este tipo de violencia machista y que tiene múltiples ejemplos; tal vez el más representativo sea el de Nevenka Fernández, la concejala de Hacienda de Ponferrada, también con el PP, que en 2001 denunció a Ismael Álvarez, el alcalde de ese municipio leonés, por lo mismo, por acoso. Fue la primera mujer que logró una condena por este delito contra un político en España.