El Gobierno y Cataluña encarrilan el acuerdo de la financiación con diferencias sobre el encaje de sus Agencias Tributarias
Quedan cuatro días para que Gobierno y Generalitat formalicen, en una reunión de la Comisión Bilateral en Barcelona, el acuerdo para un nuevo modelo de financiación singular para Cataluña. Todo apunta a que será una maratón de negociaciones hasta el último minuto. Aunque ambas partes y Esquerra (ERC), que también ha estado sentado en la mesa, reconocen que el marco general está listo, en las últimas horas los tres han constatado que, si se baja al detalle, aún queda mucho trabajo pendiente antes de que se pueda registrar la reforma para su tramitación en el Congreso. Los republicanos, por ejemplo, recelan del modelo de “gestión en red” pactada por ambos Ejecutivos, porque creen que se mantiene una tutela de la Agencia Tributaria sobre su homóloga catalana. El Gobierno, a diferencia de la Generalitat y ERC, cree que no se debe aumentar tanto la dimensión de Agencia Tributaria Catalana (ATC) y que no existe a corto plazo ni la capacidad técnica ni los recursos para hacerlo de otro modo. Esta gestión en red implicaría que se usa el sistema de la Agencia Tributaria estatal, que el modelo es aplicable a otras comunidades y que el Ministerio de Hacienda tendría el control último a diferencia de lo que ocurre con las provincias forales.