Kaouther ben Hania, la directora que recupera la voz de una niña palestina asesinada por Israel: “No hacer nada me convertiría en cómplice”
Incluso antes de terminar su última película, La voz de Hind, a la directora Kaouther ben Hania empezaron a darle razones por las que no debería haberla rodado. Sus productores recibieron “miles y miles” de correos electrónicos alegando que el largo era “antisemita o que no era bueno contar esa historia”. Y eso que aún ni se había estrenado. También le han acusado de teñir de glamur un drama, de apropiarse de tragedias ajenas o quedarse en un terreno raro entre ficción y documental. O, al revés, de que no tenía sentido abordar un “genocidio” con un filme. La cineasta ha afrontado tantos cuestionamientos distintos que en una charla ayer, en Madrid, confesaba tener una respuesta lista para cada uno. Aunque quizás se resuman todas en: “No podía no hacer nada, me convertiría en cómplice”. Porque la película recoge las llamadas de socorro a Media Luna Roja de una palestina de seis años, atrapada en un coche donde los demás ocupantes han sido acribillados por el ejército israelí. Ocurrió de verdad, el 29 de enero de 2024, en una estación de servicio al norte de Gaza. Y el filme, que llega hoy a las salas españolas, reproduce los audios originales. Así que se escucha a una niña desesperada, y a tropas hiperentrenadas que le disparan. Eso, en realidad, es lo único que nunca debió suceder.