La inmigración ahonda la grieta entre bloques en la política española
España ya no es la excepción europea. La inmigración ha llegado también como elemento central del debate político a uno de los países de la UE con más historia reciente de emigración. Las algaradas ultraderechistas a “la caza” de inmigrantes en Torre Pacheco han reactivado el choque entre los dos grandes bloques de la política española y todos los partidos se están posicionando de forma clara: el PP endurece su discurso crítico con la inmigración —Feijóo exigió a los inmigrantes “respeto e integración” y dijo que en caso contrario “no son bienvenidos”, planteando así una división entre extranjeros buenos y malos—, pero también critica a los grupos ultra que agreden a las personas de origen extranjero, mientras Vox hasta llega a decir que la “inacción” del Ejecutivo está llevando a que los ciudadanos “tomen la justicia por su mano”.