Petro: “Trump me dijo que estaba pensando hacer cosas malas en Colombia, una operación militar”
Gustavo Petro pensaba esta semana que en cualquier momento una fuerza de asalto podía aterrizar en la azotea de la Casa de Nariño, la residencia presidencial colombiana, y llegar hasta su despacho. En el Palacio no tiene un búnker al que correr a esconderse, como intentó hace una semana Nicolás Maduro antes de que lo capturaran y lo subieran a un helicóptero que cruzó la noche de Caracas, rumbo a Estados Unidos. El presidente de Colombia, de 65 años, se sentía en peligro por las insinuaciones de Donald Trump de que a él le podría ocurrir algo parecido. El republicano lo ha llamado drogadicto, matón, narcotraficante y testaferro de Maduro. Lo ha incluido en la lista Clinton [el listado de las personas u organizaciones sancionadas por supuestos vínculos con el narcotráfico o el crimen organizado] y le ha retirado el visado. Petro, mientras tanto, dice, se aferraba “al pueblo” como escudo frente al ejército con mayor capacidad de fuego de la historia y a la espada de Simón Bolívar, guardada como una reliquia cerca de él.