Philip Baldwin, responsable de comunicaciones de la NASA: “La estación espacial de Madrid ha sido clave para mandar a los astronautas de vuelta a casa”
Si no fuera por las seis antenas colosales que sobresalen en el bosque de Robledo de Chavela (Madrid), los cuatro tripulantes de Orion, la cápsula espacial de la misión Artemis 2, se habrían quedado incomunicados en el espacio durante un tercio del tiempo que ha durado la misión. Por ese motivo, el subdirector de comunicaciones de la NASA, Philip Baldwin (EE UU), está ahora allí y vivirá en ese lugar uno de los momentos más importantes de su carrera y de los más críticos de la historia de la exploración espacial: la entrada en la atmósfera de cuatro seres humanos envueltos en una bola de fuego que se precipita a 40.000 kilómetros por hora.