Sánchez afronta sin el apoyo de sus socios ni de la oposición la hoja de ruta que la OTAN exige a España
Pedro Sánchez ha ejecutado una de las decisiones más sensibles de la legislatura, el incremento del gasto en Defensa en 10.471 millones más de euros en 2025 para que, según las previsiones del Gobierno, España pueda cumplir este mismo año con el gasto del 2% del PIB comprometido con la OTAN sin lograr, por el momento, el consenso sobre esta operación. El Consejo de Ministros aprobó este martes el Plan Industrial y Tecnológico para la Seguridad y la Defensa —este miércoles será remitido a Bruselas para que lo evalúen la UE y la OTAN— con el rechazo a la subida por parte de Sumar y de los partidos a la izquierda del PSOE (el socio minoritario de la coalición tildó en público de “exorbitado” e “incoherente”) y las críticas del PP por la intención del Ejecutivo de no someter el aumento a votación en el Congreso con el argumento de que solo se están reasignando partidas. La falta de unos nuevos Presupuestos complica la consolidación de algunas partidas destinadas a defensa, admiten fuentes del Ejecutivo, que no descartan la posibilidad de tener que acudir al Congreso a pedir un crédito nuevo.