Sin ganadores a la vista en la guerra comercial, pero algunos pierden más que otros
La nueva era de proteccionismo instaurada por Donald Trump distorsionará los flujos comerciales globales durante los próximos años. Aunque aún es temprano para medir el impacto definitivo, los primeros análisis ya apuntan a grandes perdedores en este nuevo escenario en el que la única regla parece ser el sálvese quien pueda. Mayores tensiones inflacionistas y caídas en el Producto Interior Bruto se dan por descontados; desde una perspectiva comercial, se baraja un reordenamiento forzado especialmente para China y la Unión Europea, los dos principales socios comerciales de Estados Unidos a los que la Casa Blanca ha impuesto aranceles recíprocos del 34% y el 20%, respectivamente. Todos los analistas coinciden en que no hay un país que salga ganador de esta guerra, aunque sí hay un grupo que, parece, quedará indemne: los inversores tenedores de oro. Frente a la tormenta desatada en los mercados mundiales por los aranceles, el oro alcanzó este jueves un máximo histórico de 3.167 dólares la onza.