Un golpe de efecto con poca utilidad: el registro de pirómanos, visto por forestales y juristas
De las 50 medidas antiincendios que presentó este lunes Alberto Núñez Feijóo, la primera que desgranó iba dirigida contra una figura fácil de identificar, de señalar, de recordar: el pirómano. “Proponemos —explicó el presidente del PP— crear un Registro Nacional de Pirómanos del que formen parte todas las personas condenadas, mediante sentencia firme, que hayan producido un incendio. Este registro conllevará la obligatoriedad de utilizar pulseras telemáticas de localización”. ¿Ataca esta medida estelar el cogollo del problema? Expertos en incendios forestales y derecho penal creen que el anuncio, con el que el PP logró un golpe de efecto en medio de una crisis que aún no ha terminado, desenfoca el debate sobre el fuego y tendrá escaso impacto y dificultades de aplicación. Las estadísticas oficiales indican además que la intencionalidad, que el PP presenta como principal factor causante de los incendios, deja sin explicar la mayoría de ellos. La distorsión es aún mayor al focalizar ahora el PP la culpa en los “pirómanos”, personas con trastorno mental que causan un porcentaje mínimo de los fuegos.