Robo en el Louvre: unos encapuchados se llevan ocho joyas de la Corona francesa con una radial
La escena parece de película. Son entre las 9.30 y 9.40 de la mañana. Cuatro individuos llegan en moto al Museo del Louvre. Acceden al interior por una escalera de mudanzas situada en el lado del Sena. Entran por un balcón a la galería de Apolo, situada en el primer piso. Rompen con una motosierra las vitrinas donde se exhiben las joyas de Napoleón Bonaparte, Napoleón III o la emperatriz Eugenia de Montijo. Se hacen con el botín. Y huyen cómo llegaron, en moto. Todo sucede en siete minutos. Robaron nueve piezas que pertenecieron a las reinas María Amelia, esposa de Luis Felipe I, y Hortensia, casada con Luis Bonaparte y madre del emperador Napoleón II, así como la emperatriz Eugenia de Montijo. Una diadema de las reinas, otra de la emperatriz, un collar de zafiros, dos pares de pendientes, un collar de esmeraldas y dos broches. Por el camino, pierden parte del botín: la corona de la emperatriz. La única pieza recuperada.