Cancilleres de RD y Haití debaten cómo parar virus

Los ministros de Relacio­nes Exteriores de Repú­blica Dominicana, Miguel Vargas, y de Haití, Claude Joseph, conversaron ayer sobre la necesidad de que ambos países trabajen jun­tos para contener la propa­gación de la pandemia Co­vid-19 en la isla.

Los ministros tuvieron una conferencia a través de una videollamada, se­gún un tuit publicado por la Comunidad internacio­nal de Haitianos Hispano­hablantes.

Hasta ayer el número de contagiados con CO­VID-19 en República Do­minicana asciende a 8,807 y de fallecidos a 362. En Haití este lunes sumaban 100 los casos confirma­dos y 11 muertes. Haití ha tendios hasta ahora un im­pacto bajo del coronavirus, pero el pasado martes la Organización Panamerica­na de la Salud (OPS) infor­mó que está muy preocupa­da por esa nación y advirtió que la pandemia del nuevo coronavirus desatará una crisis humanitaria en la na­ción caribeña, donde millo­nes de personas enfrentan escasez alimenticia a diario.

“Quiero hacer sonar la alarma de una inminente crisis humanitaria. Se acer­ca una tormenta perfec­ta”, expresó la directora de la OPS, Carissa Etienne, en una videoconferencia de prensa desde Washington, desde donde instó a la for­mación de una coalición de ayuda externa.

Etienne explicó que aun­que se han reportado has­ta ahora sólo 100 casos de enfermos de COVID-19, es muy probable que la canti­dad aumente en las próxi­mas semanas.

Haiti, el país más pobre del hemisferio occidental, reportó sus primeros dos ca­sos del nuevo coronavirus el 20 de marzo. Desde que lle­gó el nuevo coronavirus a la región, unos 17.000 haitia­nos han regresado a su país desde la vecina República Dominicana, que comparte con Haití la isla La Españo­la y ya tiene contagio comu­nitario en su territorio. Se espera que al menos otros 55.000 haitianos vuelvan en las próximas dos o tres semanas.

El gobierno de Haití ha recortado las horas de trabajo de bancos y oficinas públicas, ha cerrado las escuelas y ha pedido a la población a través de mensajes de radio que se quede en casa, pero miles de per­sonas acuden a los merca­dos callejeros y utilizan au­tobuses.

Etienne dijo que es “extremadamente difícil” implementar medidas de distanciamiento social en Haití.

Riesgos para una gran crisis
Saneamiento.

Gran parte de la población haitiana carece de acceso a agua potable y saneamiento, y vive en hogares hacinados.

Escasez
Unos cuatro millones de personas en Haití también enfrentan escasez de alimentos.